Cierro la puerta, y escucho esa voz que me dice 'no vuelvas a mirar atrás', no me permito olvidar, ni volver a abrir esa puerta que se acaba de cerrar. Y sé que quizás no vuelva a ser la misma. La vida me enseño que no siempre todo es perfecto, y ahora mi corazón y mi alma luchan contra este sentimiento. Los recuerdos son parte de tu mente, algo inerte, pero apesar, aprendiste a tropezar y levantarte de caídas. No intentes comerte la cabeza, ni hundirte en ese mar que te quiere ahogar. Las promesas ya no sirven para nada, dejan vacios y las cosas nunca vuelven a ser lo mismo.
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