viernes, 5 de noviembre de 2010

Es la sensación de estar en el lugar equivocado, sin ningún abrazo que te fortalezca y llenando tus ojos de lágrimas. Esa horrible sensación de perdición, sí, de nuevo. De que nada esté en su sitio, y mucho menos tú. Te engañas a ti también.

No hay comentarios:

Publicar un comentario